Hace unos días, paseando por Cap de Creus, volvimos a ver el antiguo Club Mediterranée... o lo que queda de éste. A nosotros siempre nos pareció un atentado al paisaje natural del cabo como suele pasar con los edificios construídos en la orilla del mar. Y cuando durante la primavera del 2004 leímos en los periódicos su inminente demolición, casi nos costó creer que la ciudad de vacaciones desaparecería por fin del kilómetro de costa que ocupaba. Llevaba ahí desde el año 1962, impertérrita, autosuficiente e indiferente... Pero tras cuarenta y un años, sus veraneantes ya no volvieron a cruzar los Pirineos. Y sin ellos, desapareció el concepto. Pero aún falta que desaparezcan los bungalows erosionados por el salitre, las duchas comunitarias semi-derruidas, la antigua pista de tenis, la piscina, los edificios que albergaban restaurantes, bares, discotecas... para recuperar un paisaje que muchos no hemos visto jamás.
En la orillita del mar pensando yo en los pajaritos
En la orillita del mar soñando peces de rocío
En la orillita del mar los barcos se hacen los dormidos
En la orillita del mar no pasa na' aunque te hayas ido lolorololooooo
En la orillita del mar lalalaraaaaa
En la orillita del mar lelelelereeee