viernes, 4 de julio de 2008

Tardes de vinoterapia, cenas con vino

Paseando entre viñedos al calor del sol de julio, recuerdo que la vendimia no llega hasta septiembre. Pero también recuerdo que antes de ir a esa cita que tanto me importa puedo darme un baño de sales al vino para quedar descansada y sonriente, que puedo sentir la espuma del gel al vino e hidratarme el cuerpo con leche corporal al vino para estar suave y receptiva y que también puedo dejar cerca de mi cama el aceite de masaje al vino... para relajar las tensiones de la noche...

Y durante la cena brindaré por las próximas veladas, por las fiestas, por las verbenas, por las vacaciones...

viernes, 25 de abril de 2008

Alegría de Abril

Alegrìa... Como un asalto de felicidad

Al mes de Abril le dan la mano el cielo azul, el viento, el agua y el sol. No existe ningún mes tan brillante, tan limpio ni tan lleno de esperanzas. El viento se lleva las útimas tardes grises, el sol calienta los pensamientos tristes y fríos, el agua redime el cansancio de la espera...

Esencial Mediterráneo adora especialmente el mes de Abril, la antesala del buen tiempo, del bienestar, de la calma y de la serenidad.


Regálate algún baño nocturno con aceite Noches de pasión, hazte dar y da masajes relajantes con aceite Balsámico o simplemente disfruta del relax y de la armonía... al aroma de tu mejor aceite en el quemador, perfumando tus días y tus noches de primavera...

sábado, 1 de marzo de 2008

Recuperando la costa mediterránea...

Hace unos días, paseando por Cap de Creus, volvimos a ver el antiguo Club Mediterranée... o lo que queda de éste. A nosotros siempre nos pareció un atentado al paisaje natural del cabo como suele pasar con los edificios construídos en la orilla del mar. Y cuando durante la primavera del 2004 leímos en los periódicos su inminente demolición, casi nos costó creer que la ciudad de vacaciones desaparecería por fin del kilómetro de costa que ocupaba. Llevaba ahí desde el año 1962, impertérrita, autosuficiente e indiferente... Pero tras cuarenta y un años, sus veraneantes ya no volvieron a cruzar los Pirineos. Y sin ellos, desapareció el concepto. Pero aún falta que desaparezcan los bungalows erosionados por el salitre, las duchas comunitarias semi-derruidas, la antigua pista de tenis, la piscina, los edificios que albergaban restaurantes, bares, discotecas... para recuperar un paisaje que muchos no hemos visto jamás.

En la orillita del mar pensando yo en los pajaritos

En la orillita del mar soñando peces de rocío

En la orillita del mar los barcos se hacen los dormidos

En la orillita del mar no pasa na' aunque te hayas ido lolorololooooo

En la orillita del mar lalalaraaaaa

En la orillita del mar lelelelereeee

martes, 19 de febrero de 2008

¿Mimamos tus manos?

Florece dulcemente en medio del frío, junto al mar, abundante y amarilla como el sol... como soles.
Flor de mimosa,
amarillo de invierno:
cristal de nieve.
Javier Pérez Escohotado (Poemas de Papel japón)

Y antes de que acabe el mes de febrero empezarán a desaparecer sus flores, su olor, la luz que irradia.... ¿Su olor? ¡La tengo!

Deja que este jabón de mimosas te limpie las manos al tiempo que te las protege y te las repara... ¡Déjate mimar!

sábado, 26 de enero de 2008

oliva y naranja, las frutas de la costa


El invierno mediterráneo nos ofrece naranjas y aceitunas. Son las frutas de la costa. En enero se recogen las aceitunas de los olivos centenarios para aliñarlas y guardarlas en las despensas junto a los botes de mermelada de naranjas dulces o amargas. En las ciudades del sur, los naranjos en flor perfuman las calles. En el campo, las ramas plateadas de los olivos brillan al viento.
Y recuerdo los poemas de Lorca...
"Mi hermanita canta:
la tierra es una naranja.
La luna llorando dice:
yo quiero ser una naranja."

"La niña del bello rostro sigue cogiendo aceitunas,
con el brazo gris del viento ceñido por la cintura."
Y no es casualidad que estas frutas, cuyos aceites regeneran la piel, la suavizan, la alisan y le devuelven la humedad, nazcan en invierno. Es cuando más las necesitamos.

lunes, 24 de diciembre de 2007

algas, un regalo esencial del mediterráneo



Pensamientos en una tarde de invierno.
Un paseo por la orilla del mar me recuerda la vida que duerme bajo las olas blancas y heladas. Olor a sal y algas. Minúsculas gotas me salpican la cara y respiro con fuerza la brisa que me envuelve. Quiero oler como el mar de esta tarde.
Es Navidad, hace frío. Cuando llegue a casa me haré un baño caliente… con olor a sal y algas.