viernes, 4 de julio de 2008

Tardes de vinoterapia, cenas con vino

Paseando entre viñedos al calor del sol de julio, recuerdo que la vendimia no llega hasta septiembre. Pero también recuerdo que antes de ir a esa cita que tanto me importa puedo darme un baño de sales al vino para quedar descansada y sonriente, que puedo sentir la espuma del gel al vino e hidratarme el cuerpo con leche corporal al vino para estar suave y receptiva y que también puedo dejar cerca de mi cama el aceite de masaje al vino... para relajar las tensiones de la noche...

Y durante la cena brindaré por las próximas veladas, por las fiestas, por las verbenas, por las vacaciones...